Tarot y clarividencia

La ciencia al uso coloca a la clarividencia en el campo de la parapsicología y la define de forma general como una facultad para desarrollar o poseer de forma innata una percepción más allá de los sentidos comunes. Es decir, una capacidad extra sensorial. Gracias a los que desarrollan este don, tarotistas y videntes, utilizan respectivamente tarot y clarividencia para resolver las dudas de muchas personas cada día.

En este sentido, hay que aclarar que la ciencia actual basa sus hipótesis en un método determinado y sólo afirma lo demostrable de acuerdo a las leyes físicas actuales. Estos parámetros dictan que cualquier transmisión de información debe utilizar partículas u ondas para realizarse.

Sin embargo, que la ciencia no pueda probar un fenómeno no significa que éste no exista. En el caso de la clarividencia, tal vez el pensamiento racional aún no ha encontrado la forma de medir su existencia, pero muchas personas que consultan a videntes, creemos en el don.

El tarot auténtico, es el mejor arte adivinatorio que utilizan las mejores adivinas.

tarot y clarividencia

Qué es el don de la clarividencia

Está presente en el mundo desde el amanecer de los tiempos. De hecho, el mundo espiritual animista anterior a las religiones estaba guiado por los chamanes, dotados con este don y que hacían de vínculo o médiums entre el mundo de los vivos y de los muertos.

Los sacerdotes posteriores griegos, egipcios, celtas y mesopotámicos también poseían estas facultades y eran capaces de leer el lenguaje oculto de la naturaleza y predecir eclipses, plagas y terremotos.

El don del clarividente, gracias a tarot y clarividencia, se encuentra en las zonas más profundas de nuestro cerebro y tiene como soporte físico a la glándula pineal y el cuerpo pituitario, hoy órganos adormecidos en la mayoría de las personas. Por el contrario, la personas dotadas con este don poseen las características psíquicas de aquellos primeros chamanes y sacerdotes del mundo antiguo.

No obstante, la psicología clásica encuentra muy difícil explicar este fenómeno porque la ciencia sólo se ocupa del estudio de la parte superficial de nuestro cerebro y considera a las manifestaciones de lo esotérico como trastornos psicológicos. Sólo psiquiatras como Carl Jung han logrado experimentar con éxito en este campo para lograr explicar cómo es el mundo y el lenguaje esotérico que solamente el “tercer ojo” puede ver.

Tarot y clarividencia: Tarotistas, videntes y médiums

Dicho todo esto, podemos estar de acuerdo en que el don existe y, al igual que otras disciplinas como la música, la poesía o la física, tiene su propio ámbito de estudio: el esoterismo, entendido como todo lo que concierne a un “sexto sentido” que interpreta y explica los fenómenos que los cinco sentidos clásicos no pueden razonar.

Las personas que poseen esta capacidad, por lo tanto, pueden desarrollar sus facultades y encontrar una aplicación práctica como tarotistas, médiums y videntes. Haciendo uso de la Magia Blanca y del conocimiento de las conexiones energéticas más profundas, ayudan a otras personas a comprender los fenómenos que ocurren más allá de la física.